Los males del corazón
El corazón, el órgano madre del cuerpo para los antiguos pueblos, es el responsable de los miedos más profundos y los cuidados más estrictos
El corazón es para la fisiología médica el órgano central del aparato cardiovascular, pero si trasladamos el funcionamiento de este noble y esforzado “trabajador” de la circulación, a las reglas básicas de la hidrodinámica (de la cual nunca puede escapar la fisiología), se trata de una simple bomba centrífuga.
Una bomba no muy diferente en su accionar de las que todos conocemos y utilizamos para aumentar la presión del agua en nuestras tareas cotidianas. Así como una bomba centrífuga casera necesita de puntuales y determinadas condiciones para funcionar, con el corazón, el rey del amor y la vida sucede lo mismo.
Una bomba centrífuga de agua puede dejar, y deja de hecho, de funcionar por:
1. Ausencia de la energía eléctrica proveniente de la red y necesaria para darle potencia.
2. Ruptura de alguna de las partes mecánicas responsables de la expulsión del agua.
3. Falta de un nivel adecuado de agua a disponibilidad para que la bomba funcione.
4. Deficiente relación entre la potencia de la bomba y la distancia o altura a elevar el agua.
Por una o varias de estas razones, nuestra bomba centrífuga tendrá un accionar defectuoso o directamente… Dejará de funcionar. Un corazón, de sufrir una o varias de estas causas similares también, tendrá un accionar defectuoso, o en el peor de los casos… Dejará de funcionar.
La ausencia de la energía eléctrica proveniente de la red y necesaria para darle potencia a la bomba centrífuga encuentra en los trastornos de la conducción eléctrica del corazón, su mismo equivalente haciendo necesaria, muchas veces, la colocación de un marcapasos para rehabilitar esa conducción eléctrica deficiente.
La ruptura de alguna de las partes mecánicas responsables de la expulsión del agua de la bomba centrífuga, especificada en el punto dos, se corresponde con la lesión cardiológica provocada por un infarto de miocardio que no permite la adecuada contracción del corazón.
La falta de un nivel adecuado de agua a disponibilidad para que la bomba centrífuga funcione se compadece en la medicina con cuadros de anemia severa o hemorragias intensas,
que le quitan al corazón el volumen de sangre suficiente para cumplir con su noble actividad de trasladar los nutrientes sanguíneos a todas las células del cuerpo.
La deficiente relación entre la potencia de la bomba centrífuga y la distancia o altura a elevar el agua tiene como contrapartida en el trabajo cardíaco a la insuficiencia cardíaca, donde el corazón, por soportar una hipertensión arterial crónica y no tratada, tuvo que aumentar su tamaño llegando, con el paso de tiempo y el esfuerzo, a perder toda capacidad expulsiva.
De este modo, comparativo y ameno, podemos llegar a entender cómo funciona, y como se debe proteger y preservar, nuestra propia y esforzada bomba centrifuga, la que, sin pedir ni exigir nada a cambio late la friolera de 2.943.360.000 (casi tres mil millones) de veces en toda una vida.
Una bomba no muy diferente en su accionar de las que todos conocemos y utilizamos para aumentar la presión del agua en nuestras tareas cotidianas. Así como una bomba centrífuga casera necesita de puntuales y determinadas condiciones para funcionar, con el corazón, el rey del amor y la vida sucede lo mismo.
Una bomba centrífuga de agua puede dejar, y deja de hecho, de funcionar por: 1. Ausencia de la energía eléctrica proveniente de la red y necesaria para darle potencia. 2. Ruptura de alguna de las partes mecánicas responsables de la expulsión del agua. 3. Falta de un nivel adecuado de agua a disponibilidad para que la bomba funcione. 4. Deficiente relación entre la potencia de la bomba y la distancia o altura a elevar el agua.
Por una o varias de estas razones, nuestra bomba centrífuga tendrá un accionar defectuoso o directamente… Dejará de funcionar. Un corazón, de sufrir una o varias de estas causas similares también, tendrá un accionar defectuoso, o en el peor de los casos… Dejará de funcionar.
La ausencia de la energía eléctrica proveniente de la red y necesaria para darle potencia a la bomba centrífuga encuentra en los trastornos de la conducción eléctrica del corazón, su mismo equivalente haciendo necesaria, muchas veces, la colocación de un marcapasos para rehabilitar esa conducción eléctrica deficiente.
La ruptura de alguna de las partes mecánicas responsables de la expulsión del agua de la bomba centrífuga, especificada en el punto dos, se corresponde con la lesión cardiológica provocada por un infarto de miocardio que no permite la adecuada contracción del corazón.
La falta de un nivel adecuado de agua a disponibilidad para que la bomba centrífuga funcione se compadece en la medicina con cuadros de anemia severa o hemorragias intensas, que le quitan al corazón el volumen de sangre suficiente para cumplir con su noble actividad de trasladar los nutrientes sanguíneos a todas las células del cuerpo.
La deficiente relación entre la potencia de la bomba centrífuga y la distancia o altura a elevar el agua tiene como contrapartida en el trabajo cardíaco a la insuficiencia cardíaca, donde el corazón, por soportar una hipertensión arterial crónica y no tratada, tuvo que aumentar su tamaño llegando, con el paso de tiempo y el esfuerzo, a perder toda capacidad expulsiva.
De este modo, comparativo y ameno, podemos llegar a entender cómo funciona, y como se debe proteger y preservar, nuestra propia y esforzada bomba centrifuga, la que, sin pedir ni exigir nada a cambio late la friolera de 2.943.360.000 (casi tres mil millones) de veces en toda una vida.
Suscribite a la Fundación
Cómo podés colaborar con la Fundación?
Con tu suscripción mensual, la 'Fundación Sueños y Utopías' podrá continuar con la labor que desarrolla desde hace doce años en la prevención de la obesidad y la malnutrición infantil, el aporte alimentario a los niños chicos con carencias alimentarias y el adecuado control del estrés y los trastornos de ansiedad.
SuscribirmeAyudanos a Ayudar
Cómo podés colaborar con la Fundación?
El diario digital Un Espacio de Salud es un medio de la “Fundación Alimentaria Sueños y Utopías”, entidad civil sin afán de lucro, para la Prevención de la Obesidad y la Malnutrición Infantil. Desde aquí agradecemos a todos los amigos que nos siguen, compartiendo las notas y respaldando, con su buena voluntad, a cada uno de los patrocinadores que amablemente nos acompañan.
Colocá un enlace en tu sitio